¡MITOS Y REALIDADES DE LOS PARCHES MOTEROS!

Existen infinidad de sitios en internet donde se habla de este tema, pero no todo lo que se dice es cierto, ni tiene fundamentos de peso que aportan veracidad a los textos, sino más bien algo de “historietas de barra de bar” que aportan un toque “malote” a los que las cuentan y de desinformación a los que las escuchan.

La primera asociación en la que se empezaron a registrar clubes moteros fue la Asociación Motorista Americana, que allá por el año 1929 comenzó a agrupar clubes moteros de amigos que vivían de manera especial su particular afición al mundo de la motocicleta.

En el año 1945, al finalizar la II Guerra Mundial, muchos veteranos que habían participado en ella, empezaron a encontrar en la moto una forma de libertad, en la que incluyeron cierta estética heredada de la vestimenta y simbología militar. Más tarde algunos degenerarían esa libertad en excesos, casi todos fuera de la ley. Ahí es cuando empiezan a atribuirse historias con algo de verdad a comportamientos y mitos que muchos tienen más de invención o exageración, que de realidad, pero que a muchos fantasmas de hoy en día les gusta portar para asustar a viejecitas o a pobres pardillos que se creen todo lo que oyen.

Para hablar de un MC (Moto Club) y de las normas por las que se rige necesito otros cuantos post, en este sólo hablaré de su simbología. Los MC a los que me refiero en este artículo son relativos al mundo CUSTOM, evidentemente existen Moto Clubs de otros estilos que no se rigen, ni se identifican por las mismas normas, aunque algunas sean similares.

Lo primero, es aclarar, que si veis a un motero con un chaleco repleto de parches, no es más que una persona que le gustan las motos, que se mueve en ese mundillo y que a cada evento o concentración que acude, adquiere o le regalan un parche conmemorativo del mismo y que al volver a casa se lo pega en su chaleco, (si es que le queda algún hueco). Esta persona es igual de motera o más que el que pertenece a un MC, no obstante quizás no le interese por diferentes motivos, etiquetarse, encasillarse o incluso limitar su libertad por pertenecer a un grupo concreto. Como todo en la vida, pertenecer a un MC tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Explicado un poquito lo anterior, toca decir ahora sí, que el chaleco de un miembro de un MC solo luce “sus colores” es decir, los parches están debidamente autorizados por el club (de hecho hay que ganárselos poco a poco) y no portan distintivos, ni parches de cualquier otra índole. Los que te regalan al acudir a otros sitios, los guardas en un cajón o haces un cocido con ellos.

Los parches de la parte trasera de una prenda que puedas lucir de tu MC, son cuatro. En la parte superior de la espalda el nombre del MC, en el centro el “logotipo” y al lado las siglas MC y en la parte de abajo la ciudad o zona geográfica a la que pertenece el miembro (En el argot motero esto último se denomina “Capitulo”).

En la parte delantera, existen variaciones que dependen de cada club, como poco, solemos encontrar tres galletas rectangulares que suelen contener, en el lado izquierdo, el nombre del miembro y justo abajo otra con el cargo que tiene en el club (Tesorero, sargento de ruta, vicepresidente, etc) en la parte derecha, el nombre del club en galleta rectangular y en la parte de abajo también podemos ver otro parche de medio arco con la ciudad o zona geográfica a la que pertenece. A partir de aquí ya podemos encontrar otros parches de diferente índole, el del 1% (que más adelante explico lo que significa) otro de MC y así podemos ir añadiendo según el club crea conveniente, un rombo con las iniciales del club en número, galletas rectangulares con los años de pertenencia al club y otros.

Lo que sí puedo aseguraros, es que si os juntáis cuatro amiguetes y decidís haceros unos bonitos chalecos como los descritos anteriormente, con un logo chulo, sin ser realmente un MC, cualquier día, miembros de MCs reales os abordarán y os pedirán en un primer momento de manera amistosa que os los quitéis. Si no sabéis como funciona esto de los MCs, preguntad primero a alguien que realmente lo sepa. Al igual que no se puede jugar al golf, al futbol, o al tenis de cualquier manera, porque serás expulsado si no sigues las normas, tampoco podrás tener un MC si no sigues otras. Y aquí es donde surge siempre la misma pregunta del neófito o el incrédulo ¿Quién me lo va a prohibir? Pues si hacemos un símil con el mundo del futbol, tu equipo de amiguetes no podrá competir en ninguna liga o campeonato si no sigues unas mínimas normas ¿Quién te lo prohibiría? Pues los otros equipos, que si cumplen esas reglas. Es decir vosotros no entráis a jugar partidos en nuestra liga porque nosotros no queremos y al final os encontrareis solos, repudiados y sin nadie que quiera jugar con vosotros.

Hasta aquí todo normal. Lo realmente novelesco, empieza con determinados parches que han degenerado en algunos casos, en ridículas transformaciones del significado inicial y que ofrecen el punto pintoresco de las historias que representan.

El más conocido es el rombo (o diamante) del 1% cuya explicación está ya muy gastada y me voy a extender poco en ella. En los años 30 la ciudad de Hollister en California fue elegida por la AMA para la realización de una fiesta anual que fue ganando popularidad hasta que empezó a degenerar años más tarde con la llegada masiva en dos ruedas, de macarras, borrachos, drogadictos y pendencieros que nada tenían que ver con el espíritu inicial de la fiesta y los moteros que acudían a ella. Fue en 1947 tras unos disturbios cuando la AMA dijo la famosa frase en el mundo biker “el 99% de los motoristas cumplen con la ley” y claro como los que no la cumplían eran el 1% quisieron diferenciarse del resto portando ese parche.

Una realidad, es que aquí en España, a la mayoría de los que veas con ese parche no tienen ni una multa de tráfico, otra cosa es que alguno realmente si haya estado en prisión, pero eso te puede ocurrir cuando acudes a un estadio de futbol con tus hijos, no sabes quién tienes sentado a tu lado. Este artículo está basado en mi experiencia personal de años acudiendo a concentraciones y eventos por toda la geografía nacional y fuera de ella.

Otra realidad es, que en todo el mundo existen ciertos capítulos de ciertos MCs, que sí que están o han estado vinculados con el tráfico de drogas y armas, la extorsión y el asesinato, entre otros delitos.

El siguiente es el que representa una bola de billar con el número 8. Su significado es que eres una persona que se identifica con el riesgo, que siempre estás alerta, que eres algo estratega o que vives el momento. En el juego del billar la bola 8 es la última en entrar, si ocurre antes pierdes. Todo eso, o simplemente te gusta el billar o el parche en sí. Nada que esté relacionado con prácticas sexuales o con el consumo de drogas como se puede leer en otras webs.

Los siguientes, son los parches que representan la Cruz de Hierro. El origen viene dado por esta “condecoración”  que el gobierno nazi concedía a sus soldados para subirles la moral. Los soldados estadounidenses las cogían de los cadáveres alemanes y a su vuelta a casa las lucían en sus atuendos moteros. Más tarde se fueron mezclando con otras cruces parecidas como la Cruz de Malta, que simboliza el valor y el coraje o la cruz de los caballeros templarios.

Lo que no tiene ni pies ni cabeza, es lo que cuentan en otros sitios, que aseguran que el que lleva un parche con una cruz de hierro en rojo es porque “Ha practicado sodomía homosexual con testigos presentes”, te aseguro que si te encuentras en Jaén con alguien que lleve ese parche, no es por ese motivo, pero es que además si resulta que la llevas en blanco “Has profanado una tumba delante de testigos para robarle algo al muerto”, quizás en alguna borrachera de un grupo de bikers americanos ocurriera algo así y el más ciego “condecorara” a su colega por tan portentosa faena, pero llevar una cruz de hierro Blanca, poco o nada tiene que ver con profanar tumbas.

El siguiente parche es una combinación de tres simbologías, el as de picas, la calavera con dos tibias cruzadas y el número trece. Puedes encontrar parches solamente con una de esas figuras, pero empecemos desglosando cualquiera de ellas. 

El número 13. La letra “M” ocupa la posición número trece en el alfabeto y en inglés asesinato es “Murder”, pues ya está, blanco y en botella, el que lleva ese parche se ha cargado a más de uno. Esa es la explicación que encontrarás por ahí, pero lo más lógico es pensar que el número trece está asociado a la mala suerte y que el que lo porta, precisamente el mensaje que quiere transmitir es que es poco o nada supersticioso. Que no le teme a nada, que no es como el resto.

Por otro lado la calavera con dos tibias cruzadas es el símbolo pirata por excelencia, cualquiera que quiera aparentar ser malote o que le guste la saga de “piratas del caribe” puede comprar uno a la vuelta de la esquina y ponérselo, no es más que algo estético, como si quiere ponerse uno de “Hello Kitty”, de hecho, te daría más satisfacciones este último que el de la calaverita, con uno te reirías un montón y con el otro no impresionarías absolutamente a nadie. En fin que leerás por ahí que llevar un parche con una calavera y dos tibias es sinónimo de que has matado a alguien por tu club. No te lo creas, es mentira.

Y ya para rematar este conjunto, explicar que el as de picas, es algo que pintaban los soldados en sus cascos porque en determinados círculos representa la carta de la mala suerte y era tanto como desafiar eso mismo en el combate. Así que toda esa simbología junta en un mismo parche es como querer decir que el que lo lleva es cuatro o cinco “Rambos” juntos, o eso cree el.

También encontramos parches con frases ya muy gastadas, no son más que eso, frases o slogan para parecer malote. No te creas que identifican a personas que han matado a alguien (MEN of MAYHEM), que está loco (BAD INFLUENCE) siempre drogado como el de las siglas D.F.F.L. (Dope Forever Forever Loaded) o el despectivo F.T.W (Fuck The World)

Ya puestos a ponerte cosas en el chaleco, yo añadiria a estas una que siempre me ha parecido muy graciosa, “THE DEVIL MADE ME DO IT” (El diablo me obligo a hacerlo).

Por último mencionar que quizás os encontréis parches de rombos con números dentro. En la simbología de los MCs se usan mucho las posiciones que ocupan las letras en el abecedario para identificar de otra forma más discreta a sus hermanos, es decir si un MC se llamase por ejemplo “Caimanes  Desesperados”, probablemente encargaría parches con el número 34.

Nombrando grupos reales, los Hell’s Angels (81), Gremium (7), Forajidos (6), Paunees (17), Mescaleros (13), Black Falcons (26), еtcétera.

¡JUBILAR EL CASCO!

El casco es uno de esos accesorios de nuestra moto a los que le cogemos especial cariño. Bien sea por estética, por comodidad, por lo que nos costó o por seguridad, solemos pasar buenos ratos juntos durante muchos años.

Cuando lo compramos, nos quedaba como un guante, ni demasiado apretado, ni demasiado suelto, es decir podíamos hacer una buena tirada de kilómetros sin que nos doliese la cabeza o el viento nos lo moviese hasta el punto que conducir fuese un suplicio. Si después de unos años de uso empiezas a observar que ya no te ajusta como antes, es el primer indicativo para plantearte jubilar tu casco.

El material en el que está realizado, probablemente te siga protegiendo en caso de accidente, pero incluso la resistencia del policarbonato o las mezclas de fibras, también disminuye con el paso del tiempo y varía en efectividad según la forma que hayas tenido de cuidarlo.

Un casco homologado de plástico o policarbonato tiene un coste menor de fabricación y aunque nos proteja igualmente ante un posible impacto de manera efectiva, la duración de sus materiales tiene una vida más corta, deberíamos plantearnos jubilarlo a partir de los cinco años de uso.

Un casco homologado de fibra de carbono suele ser más caro, pero su periodo de efectividad puede alargarse hasta los ocho o nueve años, no obstante aunque el material exterior esté en buenas condiciones, con nueve años de uso ininterrumpido el relleno interior ya habrá dado de sí y el ajuste no será el adecuado.

Como consejos evidentes, deciros que no dejéis el casco al sol demasiado tiempo, es decir, el sol ya le da cuando vas en marcha, pero cuando paras, deberías acostumbrarte a protegerlo y evitar lo que todos hemos visto en muchas ocasiones de dejarlo en la moto a la intemperie durante muchas horas o incluso días si acudimos a alguna concentración o evento.

La pantalla requiere de nuestra atención en cuanto a las rozaduras. No es la primera vez que ocurre que el casco es relativamente nuevo, pero por descuido, mal uso o incluso una mala forma de limpiarla, tenemos en poco tiempo una pantalla por la que no vemos tres en un burro. Muy malo para la conducción.  Prestar especial atención de no usar productos abrasivos ni disolventes a la hora de limpiarla, no usar limpiacristales, (no es de cristal). Cuando paramos en ruta, dejarlo sobre el asiento mientras hacemos otras cosas, es lo que más deteriora la pantalla, en la mayoría de los casos acaba dando vueltas por el suelo.

Y ya por último comentar que al relleno interior obviamente lo que menos le gusta es la humedad.  Deberemos tomar la precaución de ventilarlo y secarlo en verano por el sudor de unas horas de ruta, o en invierno tras unos kilómetros bajo la lluvia.

Un buen consejo; donde vaya tu casco, que vaya su funda de tela.

Otro buen consejo; si compras un casco por internet, pruébatelo antes de quitarle ninguna etiqueta o plástico protector, hazlo después de cerciorarte bien que es tu talla ideal.

¡MONTAR EN INVIERNO!

Si os cuento que en el invierno las temperaturas son más bajas, las probabilidades de lluvia más altas, que también puede nevar y que antes de todo esto, en otoño, algunas carreteras pueden llenarse de las hojas caídas de los árboles, pensareis que para decir eso, mejor quedarse callado, ¡menudo iluminado!

Tan solo lo menciono en la introducción, para recordaros que quizás lo primero que debemos hacer antes de planear una salida, sea mirar la previsión del tiempo. Tal vez si comprobamos que ciertamente por donde nos queremos desplazar con nuestra moto el próximo fin de semana existen probabilidades de copiosas lluvias, fuertes ráfagas de viento o abundantes nevadas, decidamos aplazar para otro fin de semana nuestra salida.

Si por el contrario, una vez vista la previsión del tiempo, ninguna de las inclemencias anteriormente citadas aparece, debemos tener en cuenta otros factores que acompañan a esta época del año, como por ejemplo el hielo, las bajas temperaturas, peor visibilidad o la sal en las carreteras, entre otros.

Para estar más tranquilos y disfrutar con confianza debemos tener en cuenta tres aspectos a conjugar; el entorno, la moto y nosotros.

EL ENTORNO

En otoño, a primeras horas del día en carreteras de montaña, en las curvas de penumbra lo que nos encontramos es una humedad muy deslizante casi tan peligrosa como el hielo, que va desapareciendo conforme el sol se va acercando al medio día, por lo tanto mucha precaución al rodar sobre esas curvas. En invierno en esas mismas curvas, lo normal, es encontrarnos hielo.

En determinadas zonas de nuestra geografía, puede que recurran al uso de sal para  combatir la congelación del firme. Lo que tendremos que tener en cuenta en esta situación, son dos cosas muy importantes. La primera es que, la sal es altamente perjudicial para la moto y la segunda es que, el exceso de sal en la carretera puede hacernos perder el control sobre la moto.

Las hojas de los árboles y las curvas, son un matrimonio abocado al fracaso, es decir se debe extremar la precaución cuando se dan en cuenta estos dos factores, pero también pensar que en una recta, las hojas de los arboles pueden desestabilizar una frenada, por lo que siempre, siempre, tenerles mucho respeto.

Por último, el viento es un factor a tener en cuenta durante todo el año, no obstante cuando le sumamos el resto de inclemencias del invierno, se hace imprescindible para nuestra seguridad conducir con extrema precaución e incluso parar o abortar nuestra salida si fuese necesario.

LA MOTO

En pleno invierno, durante muchos días, las temperaturas andan muy cercanas a los cero grados. Para nuestra moto eso no es que represente un problema, está preparada para rodar y funcionar a temperaturas tanto por arriba, como por abajo, que nosotros no soportaríamos sobre ella.

No obstante, si debemos tener en cuenta cómo afectan a su funcionamiento esos extremos en la temperatura. Por ejemplo, en invierno el motor tarda más en coger su temperatura idónea, por lo que es aconsejable esperar algo más para revolucionarlo en altas.

También debemos de tener en cuenta que los neumáticos no alcanzarán un agarre óptimo hasta que no llevemos un buen rato en marcha, la fricción por rodadura en un asfalto muy frío no ayuda mucho en esa misión y por lo tanto procuraremos no apurarnos en la primera curva que se nos presente. Hacer más hincapié en una buena presión de los neumáticos.

El buen mantenimiento general de nuestra moto ayudará mucho a no tener ningún problema mecánico en temperaturas extremas, una buena lubricación, grasa donde sea necesario, y todos los fluidos a sus niveles correctos. Nuestra maquina como tal, está compuesta de cables, palancas y resortes que deben estar perfectamente ajustados y los que sean necesarios, además, lubricados. Esto evitará, como poco, estropearnos una buena salida.

NOSOTROS

Ya por último contaros algo que muchos de vosotros ya sabéis. En invierno cualquier rendija por la que nos entre aire en nuestro equipo, es suficiente para amargarte la salida.

Se trata de encontrar un equilibrio entre la libertad de movimientos y el confort de marcha. Ir con cuarenta capas como una cebolla, puede ser hasta peligroso por la capacidad de reacción que tenemos ante un imprevisto. La limitación de movimientos es una mala compañera de viaje.

Cada uno de nosotros conocemos nuestra reacción ante el frio y sabemos que podemos o no podemos soportar en cuanto a bajas temperaturas se refiere. Debemos de salir a la carretera con un equipo que nos proteja del frío y de un posible accidente.

Elegir una ropa interior térmica. Calcetines, calzón largo y camiseta. La chaqueta y los pantalones preferiblemente de varias capas y a poder ser alguna desmontable, y si la ultima es transpirable e impermeable, mejor que mejor. Aun así nunca estará demás un traje de lluvia en la maleta o alforja. Ocupa poco y te protege mucho.

Sobre los guantes dependerá de muchos factores como del tipo de moto, de si tiene puños calefactables, carenado o cubre manetas. El único consejo que da todo el mundo es que los guantes no te sienten “como un guante”, es decir, que cuanto más justos te estén, más notarás el frio.

Por ultimo un sotocasco y unas buenas botas con cremalleras que impermeabilicen lo mejor posible son imprescindibles para tus salidas de invierno.